Entre muchos de los conceptos que existen para definir la Disciplina Positiva, esta es para mí, la que mejor la define:

Disciplina Positiva es un estilo de vida que promueve relaciones personales sanas y satisfactorias

 

Un poco de historia..

La Disciplina Positiva, está desarrollada como un modelo educativo para entender el comportamiento de los niños y la forma de abordar su actitud para guiarlos en su camino de forma positiva y afectiva, pero firme y respetuosa a la vez, tanto para el niño como para el adulto.

Se basa en la comunicación, el amor, el entendimiento y la empatía para disfrutar de las relaciones familiares y da herramientas a las personas para poder comprender su propio comportamiento y el de su pareja e hijos (incluso cuando consideras que no es el adecuado) y reconducirlo con respeto, de una manera positiva y sin luchas de poder.

Así, que su enfoque en la colaboración y el respeto mutuo, no incluye ni el control excesivo ni la permisividad.

La Disciplina Positiva es considerada también una filosofía de vida pues se fundamenta en relaciones horizontales donde todos sin excepción tenemos derecho a dignidad y respeto.

Este modelo está basado en la psicología de Alfred Adler, quien al estudiar el comportamiento humano, comprendió la importancia de mantener la dignidad y respeto por todas las personas.

 

Disciplina Positiva para Parejas

Se enfoca en “Cómo mantener la dicha en las relaciones” conociendo cómo cuidar y/o mejorar la relación de pareja.

Propone la idea de disfrutar de las personas con las cuales se convive como la pareja y los hijos. Para disfrutarlos, habla de buscar la manera de comprenderse y comprender a la pareja para llegar a una clara solución en los conflictos.

Claramente, las parejas encuentran un norte al usar los principios de este modelo para mejorar su relación logrando un ambiente saludable en su hogar; ya que aprenden a aplicar principios de la Psicología Individual y las técnicas de disciplina positiva en su vida personal y sus relaciones.

En ningún momento, se parte de que las parejas estén mal o tengan conflictos constantes, cada persona y cada pareja tiene la posibilidad de revisar la manera en cómo están funcionando en conjunto, y a partir de allí, eligen usar prácticas que los edifique como familia; algunas otras, simplemente quieren revitalizar su relación y aprender nuevas herramientas y actividades para practicar.

Hay personas que no tienen pareja, y por motivos personales, han tomado consciencia de fortalecer sus valores y su crecimiento personal de tal manera que los edifique y les apoye a ser una mejor versión de sí mismas en sus relaciones; entonces, la disciplina positiva para parejas les abre una motivación especial a sus vidas.

Psicólogos, terapeutas, consejeros familiares y de parejas, también han estudiado estas herramientas y actividades novedosas para aplicarlas a su práctica privada.

 

7 objetivos más importantes de la Disciplina Positiva para parejas:

 

1. La alegría de dejar atrás el pasado. Lo pasado, es pasado; el ahora, es hoy.

2. El Proceso de diálogo en las parejas: ¿Por qué es tan difícil escuchar al otro? Y ahora ¿Qué hacer al respecto?

3. Que aprendas cómo los errores en nuestras relaciones constituyen maravillosas oportunidades de aprendizaje.

4. Cómo puedes tomar responsabilidad en tu relación, sin llegar a la culpa.

5. Que descubras cuál es la visión que tienes de tu relación y puedas crear un mapa de ruta hacia esa visión.

6. Porqué las “pequeñas cosas” en una relación son las más importantes.

7. Cómo hacer para que el amor que das a tu pareja sea significativo para él/ella y cómo recibir el afecto para que sea significativo para tí.

 

La meta de todo Ser Humano es de *PERTENENCIA y SIGNIFICANCIA*, es decir, cuando actúas con firmeza, generas sentimientos de pertenencia en las personas, pertenencia a una familia, a un lugar, a un grupo de amigos, de estudio; y cuando actúas con amabilidad, provocas sentimientos de importancia hacia quien te diriges, mostrando un interés hacia esa persona.